La Fundación Banco San Juan nació
en junio de 2001 con el objetivo original de lograr
la excelencia en la educación primaria de la
provincia y colaborar con la cultura local. A raíz
de los hechos políticos y económicos
ocurridos en el año 2002, que repercutieron
directamente en la economía de la provincia,
y que entre otros factores elevaron en gran medida
la tasa de desnutrición infantil, la Fundación
se vio en la obligación de postergar sus metas
originales y priorizar la asistencia puntual de necesidades
básicas como alimentos, calzado, mobiliario,
etcétera.
Un relevamiento realizado por la Fundación
en 72 escuelas de la provincia permitió constatar
la existencia de graves carencias, una situación
muy precaria en un porcentaje apreciable de sus alumnos
-provenientes de hogares muy humildes- y casos de
niños con un grado de desnutrición alarmante,
así como un sensible número de ellos
que no asiste a clase por falta de calzado apropiado.
La subsistencia de la situación
motivó que la FBSJ impulsara en el año
2003, junto con el Instituto Nacional de Tecnología
Agropecuaria (INTA), el desarrollo de huertas escolares,
cuyo funcionamiento se mantiene hasta la actualidad.
A partir de la recuperación económica
del país, la Fundación Banco San Juan
fue mermando paulatinamente su participación
en el programa de asistencia "Copa de Leche",
cuya continuidad había garantizado durante
la grave crisis socioeconómica de los últimos
años. Los fondos asignados transitoriamente
a ese programa pudieron ser destinados al desarrollo
de los objetivos fundacionales.
La Fundación Banco San Juan transitó
durante 2005 un nuevo camino, a partir de haber retomado
sus objetivos originales. En ese propósito,
la Fundación implementó el sistema de
becas y auspicios a eventos culturales y artísticos
en la provincia y comenzó a otorgar una ayuda
a alumnos de escuelas de escasos recursos con la entrega
de zapatillas y medias, al tiempo que continuó
y amplió el proyecto Huertas Escolares.